Centrar la atención en la experiencia de los consumidores es, sin duda,  una garantía de éxito para las empresas. Tecnologías como la biometría permiten analizar a los clientes y conocer mejor sus necesidades, mejorando la experiencia de cada usuario.

La biometría ya es una realidad. Está presente a diario en nuestras vidas aunque no seamos conscientes de ello. Desde que registras tus huellas dactilares para entrar a un gimnasio hasta el desbloqueo de tu smartphone por reconocimiento facial.

¿Cómo podríamos definir biometría?

La biometría es una técnica de reconocimiento de personas basada en el análisis de sus características fisiológicas y de comportamiento. Esta técnica tiene su origen en China en sectores como la defensa y la seguridad. No obstante, en los últimos años las empresas han detectado una gran oportunidad: la aplicación de estas técnicas en el ámbito del marketing.
Algunas empresas ya han incorporado la biometría en sus estrategias de marketing para mejorar la experiencia del usuario. Empresas del sector hotelero como el Kube Hotel París, que permite acceder a las habitaciones simplemente deslizando el dedo por un sistema biométrico. O el hotel Nine Zero de Boston, en el cual los usuarios acceden a las habitaciones de la suite principal mediante un sistema de lectura ocular. Pero esto sólo se trata de aplicaciones basadas en el uso y consumo del usuario dentro del hotel. La biometría tiene un alcance mucho mayor.

¿Cuál es el alcance de la biometría?

A través de la biometría podemos conocer cómo reaccionan los consumidores ante determinados estímulos. Por ejemplo, el latido del corazón es un indicador de lo que sentimos en cada momento. Mediante los sistemas biométricos podemos analizarlos y conocer las emociones de los usuarios lo cual facilitará el diseño de publicidad personalizada.

La biometría además nos va permitir mejorar la medición de la audiencia. Mediante el DAI (Dispositivo de Audimetría Inteligente) podemos saber quién está detrás de la pantalla, qué zona de la pantalla está mirando y si está prestando atención al contenido. Con estos datos somos capaces de adaptar el contenido de los programas a la audiencia.

Con la aplicación de las técnicas biométricas también podremos mejorar la medición de la demanda adaptando los productos a los consumidores. Pepsi se asoció con la compañía Lightwave para crear una experiencia única para los usuarios. Repartieron en un concierto denominado “bioreactivo” unas pulseras con sensores. Estas pulseras permitían conocer las emociones de las personas en tiempo real y elegir la música en función de sus reacciones.

PEPSI BIOREACTIVE CONCERT @ SXSW 2014: Powered by Lightwave from Lightwave on Vimeo.

Pero quizá será como método de pago dónde la biometría logre un mayor éxito. Nos resulta muy molesto recordar contraseñas y tener que llevar la tarjeta de crédito a todos lados. En cambio hay algo que siempre va con nosotros: el móvil. Próximamente podremos efectuar pagos con una simple foto gracias a  “SelfiePay».

SelfiePay es una aplicación móvil que utiliza el reconocimiento facial para verificar un pago. El objetivo de esta aplicación es mejorar la experiencia del usuario, proporcionando un pago seguro y reduciendo las posibilidades de estafa.

Nos queda claro que la biometría es el futuro del marketing.  Implicará nuevas experiencias adaptadas por completo a los usuarios.

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